Desafío 2013: OUIEA!!!

bookssss

Damas y caballeros, hete aquí un nuevo año y una nueva entrega del Desafío 50L, ya saben, aquello de meterse entre pecho y espalda cincuenta libracos antes de las doce campanadas, que soy yo el único friki del club que se lo plantea (pero no lo consigue).

Pues bien, la verdad es que no sé por dónde empezar, ya que este año ha sido bastante extraño. Primero porque el exilio ha conllevado una ruptura de la normalidad y eso los hábitos lectores lo notan. Hasta que no me he reencontrado con cierta rutina no le he podido coger el hilo de nuevo a la lectura. Eso, o las viciadas a Civilization V, que igual también tienen algo que ver.

Y segundo porque no sé realmente cuantos libros me he leído. A pesar de la debacle de los meses primaveral-estivales me da la sensación de haber leído un montón. No es que no haya llevado la cuenta, pero es que depende de cómo se mire he leído 27 libros o 67.

Y por qué, se preguntarán ustedes. Pues bien, resulta que muchas de las obras son compendios o colecciones y algunas otras están divididas en varios libros. Es lo que tiene la literatura clásica, que se ponían a enrollar papiros y ya sabemos luego lo que pasa. Podemos dejar claro que sólo las historias de Tucídides y Heródoto fueron escritas con objeto de unidad, mientras que el resto han sido compiladas después*. Asimismo ambas historias fueron divididas posteriormente. Parece que en la antigüedad era habitual dividir los libros en función de los formatos de papiros o pieles de animales disponibles, y no siempre los “montadores” cortaban al final de una escena concreta, sino que dejaban la historia colgada entre un libro y otro.

Bueno, si aceptamos estas premisas, y la relectura de Llibre de Meravelles que me lo leí por gusto y luego por semi-obligación (con mucho gusto nuevamente), las cuentas que nos salen son nada más y nada menos que 52 obras. Y ahora debería dejar de escribir y salir a emborracharme descamisado a pesar de los -10 ºC y así hacer gala de mi virilidad. MACHOTE!

Las víctimas han sido las siguientes:

Enero

Febrero

  • Tragedias: Los persas, Los siete contra Tebas, Las suplicantes, Agamenón, Las coéforas, Las Euménides, Prometeo encadenado – Esquilo
  • Tragedias: Áyax, Las Traquinias, Electra, Filoctetes, Edipo Rey, Edipo en Colono, Antígona – Sófocles

Abril

  • Treasure Island – Robert Louis Stevenson

Mayo

Junio

  • Los nueve libros de la historia – Heródoto

Julio

Agosto

  • Historia de la Guerra del Peloponeso – Tucídides
  • Papá Puerco – Terry Pratchett

Septiembre

Octubre

Noviembre

  • Diálogos socráticos: Apología de Sócrates, Critón, Eutifrón, Fedón, Fedro, Banquete, Menón – Platón
  • Anábasis – Jenofonte

Diciembre

  • Trilogía de Aléksandros: El hijo del sueño, Las arenas de Amón, El confín del mundo – Valerio Massimo Manfredi
  • Los griegos – Isaac Asimov
  • El cercano oriente – Isaac Asimov
  • 20 poemas de amor y una canción desesperada – Pablo Neruda
  • Llibre de Meravelles – Vicent Andrés Estellés

Cómo podéis ver gran parte de las lecturas son clásicos griegos, al menos aquellos que he podido encontrar en formato digital. La verdad es que lo del Kindle está bien pero sólo para lectura basura. Si uno se sale de la narrativa comercial lo tiene muy crudo. Puesto que pronto volveré a Valencia no descarto seguir con los clásicos y entrar más a saco con los ensayos, que tampoco son fáciles de encontrar en formato digital.

Además quería combinar las lecturas clásicas con libros de historia que explicaran la etapa de la humanidad a la que pertenecen dichas obras, por no dar palos de ciego. Y me he encontrado con la serie de Asimov. Sí, el mismo de los robots. Y la verdad es que para darle un vistazo general a los distintos periodos de la antigüedad va como un guante. Lenguaje muy ameno pero llegando al corazón de la historia y sin pasarse tampoco para no aburrir al lector. Para un neófito como yo, muy recomendables.

De los clásicos recomendaría a Tucídides por la imparcialidad con la que detalla los motivos de la caída en desgracia de las polis griegas, sin caer en la subjetividad y mucho menos en la superstición como hace Heródoto. También la expedición de los diez mil de Jenofonte, por su lenguaje ameno y la historia verdadera y al mismo tiempo fabulosa que nos cuenta ocurrida en el 400 aC. Y por supuesto Platón, concretamente la Apología de Sócrates y Critón, obras que habría que hacer memorizar a nuestros políticos (pero a base de hostias en plan Gamonal) para que sepan apreciar lo que supone la ley y el servicio público para la sociedad.

Por otro lado, tenía muchas expectativas en la novela de Tim Powers que se cumplieron pero también me decepcionó en parte. Tampoco el clásico de Stevenson me enganchó, aunque igual fue por leerlo en inglés y estar lleno de terminología marinera y vocabulario coloquial. Los cuentos de Poe bien, sobre todo si los situamos en la época por la que fueron escritos y la sociedad que los leyó por vez primera. Pero para mi gusto Slawomir Mrozek ha sido un gran descubrimiento: una condensación de absurdo y humor en cada uno de sus relatos dignos del pratchettista más feroz. Y Dashiell Hammet también merece un puesto de honor, no tanto por la trama de la novela sino por el ambiente que crea donde nos presenta al egoísmo como el motor de los intereses humanos, excepto por Sam Spade aunque parezca lo contrario.

También están las dos obras de Manfredi, que no sé qué le pasó al hombre con la de los chinos con lo bien que lo hace cuando se centra en el mundo greco-latino. Después de leer la trilogía de Alejandro Magno me parece justo que se haya convertido en un best-seller. Detallado y documentado y, puesto que no nos ha llegado ninguna versión contemporánea de la expedición de Alejandro, me parece correcto crear una versión actual con los conocimientos que tenemos al respecto. Aunque siempre quedará la subjetividad del autor para dar forma a la novela.

Y Estellés. Si hubiera escrito en castellano, francés, inglés o alemán tendríamos un poeta de talla universal. El único problema es que lo hizo en catalán y lo que tenemos es un poeta de talla universal desconocido (incluso para valencianos). Ausiàs, fes-li lloc.

Por último Sir Terry Pratchett, tanto por las novelas de Mundodisco como por la colaboración con otro genio pasado de rosca como Neil Gaiman. Buenos Presagios mola, y si tenéis hermanos o primos que vayan a tomar la comunión, regaládselo, de verdad. Por fin un regalo de comunión útil! Del Mundodisco destacar el arco argumental de la Guardia. Mal año de la Llama Recíproca tengáis los que no leáis nada del Mundodisco antes del próximo Desafío 50L!

Felices lecturas.

*El caso contrario sería la Trilogía de Aléxandros de Manfredi y gran parte de las trilogías, pentalogías y requetelogías que se publican a dia de hoy. Tienen un carácter unitario pero están divididas por partes para entrar mejor en el mercado.**

**Esto no pasa en el mundo de la fantasía. Hay un tipo de escritores reconocibles como señores-rellenitos-y-barbudos-con-pinta-de-no-haberse-comido-un-rosco-en-la-vida que pueden empezar a escribir una saga de dragones y ladrones y magia (y zombis si hace falta) diciendo que iban a hacer tres libros pero que prefieren hacer siete porque el cinco les da mala espina. También existen los señores-rellenitos-y-barbudos-con-pinta-de-no-haberse-comido-un-rosco-en-la-vida que hacen lo mismo pero con películas. Películas de libros, ojo!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *