“Marina”, Carlos Ruiz Zafón

Libro de narrativa fantástica juvenil que trata de una historia de amor no correspondido (por tiempo que no por ganas) con una mezcla de aventura-ficción a partir de mitad de libro. Esta sería la reseña. Pero compañeros, para darle más empaque, vamos a profundizar un poco.

Este libro es precedente a la gran obra, bajo mi punto de vista, de este autor: La sombra del Viento. Al igual que este libro, la novela se desarrolla en Barcelona pero al igual que los dos libros que le siguen en la trilogía (El juego del Ángel y El prisionero del cielo) la historia se hace monótona y lenta, muy lenta. Nada comparable a La sombra del viento, donde se entremezclaba la intriga, el suspense, el erotismo, la aventura, el romanticismo, la estrategia, el ingenio,… Puede ser que me leyera este libro en el momento adecuado de mi vida pero la verdad es que lo restante que he leído del autor se me ha hecho largo.

Después de este inciso de posicionamiento respecto a mi experiencia con el autor, que puede ser debido a las grandes expectativas generadas en mi persona, no lo niego ni mucho menos, introduzcámonos en la reseña. Es un libro de narrativa fantástica juvenil. A mí me lo dijeron cuando estaba empezándolo y dije: que no… y mi interlocutor: que sí. Y yo: que no. Y mi colega: que sí. Y yo: ¿por qué? Y él: ya lo verás… Después de dos días (necesito ir asimilando los conceptos poco a poco) dije: Pues sí (al más puro estilo Ortega Cano borracho, pero en diferido, como los pagos a Bárcenas).

Pero, ¿por qué entonces es una novela fantástica juvenil? En primer lugar, porque el protagonista es un adolescente, con lo cual te metes en el cuerpo de un chaval con las hormonas alteradas; en segundo lugar, porque existe una historia de fondo que trata sobre el amor entre dos adolescentes; y en último lugar, porque el hilo argumental del libro trata sobre el género de la fantasía: sobre una ambientación real (personajes reales, lugares reales,…) surgen personajes fantásticos que provocan situaciones irreales. Pero es un tipo de fantasía, que si no tienes esa edad en la que le das alas a la imaginación, lo lees y dices: ¿pero este tío qué se ha fumao para inventarse esto?

Bajo mi punto de vista, los personajes están poco trabajados, pensando en un público menos exigente, el juvenil. Pero creo que esto ha tenido una intención muy marcada: al no estar definidos, cada lector se convierte en el protagonista ya que el retrato de los personajes es aglutinador para con todos los jóvenes. En mi humilde opinión, el rol del lector está muy dirigido: si eres un joven te sientes identificado con Óscar y si eras una joven con Marina. Pero al igual que digo lo uno, digo lo otro: que en las escenas de ficción, el autor crea una atmósfera que te introduce en la situación y te hace vivirla intensamente, incluso con agobio deseando escapar de allí.

¿¿Así pues, de qué va el libro?? El libro va de un chaval, Óscar, que vive internado en un colegio. Éste, por vicisitudes de ser un cotilla, sí, un cotilla de mucho cuidado, y con poco respeto por la propiedad privada, se cuela en una casa y mira tú por dónde, sin comerlo ni beberlo se roba un “peluco”. Cuando le entra la mala conciencia, va a devolverlo y así es como conocemos a Marina, la chica que vive en la casa previamente asaltada. Entre ellos surgirá una bonita amistad (eso dicen siempre) que cristalizará en atracción amorosa que no se materializará por falta de tiempo.

En ese tiempo que comparten, vivirán una aventura fantástica y de intriga. ¿¿Que por qué viven una aventura en vez de profundizar en la relación? Pues muy fácil, porque si no el libro sería un pasteleo un tanto empalagoso y porque, no menos importante, Óscar es un cotilla impenitente. Gracias a eso, el libro empieza a tener interés pues nos introducimos en un mundo de fantasía. Es verdad que se van poniendo los mimbres de la aventura a lo largo del libro, pero hasta pasado casi la mitad de éste, es un poco soporífero y anodino y no entra en lo importante del relato.

¿Qué es lo importante del relato? Que hay un personaje, Mijail Kolvenik, que fruto de unos conocimientos científico-técnicos, (SPOILER) unidos a una traumática vivencia personal que le han vuelto loco, le da por ponerse a tunear cadáveres para darles vida. Vamos lo que hacemos todos un domingo por la tarde cuando estamos aburridos. En ellos no hay ni un gramo de bondad sino que son malos de solemnidad, estando muy bien caracterizados físicamente para transmitir lo que deben transmitir.

Bueno, pues ante este loco de la colina y su séquito de zombis tuneaos, no hace falta nada más que un chaval de 15 años (nuestro amigo Óscar) para resolver el misterio que se esconde detrás del súper malo e intentar pararle los pies (FIN DEL SPOILER) .

Lo dicho: una novela fantástica juvenil.


Título: Marina

Autor: Carlos Ruiz Zafón

Publicación: España, 1999


 

 

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